Te extraño y aunque sé que esta distancia fue lo mejor, te extraño.
Ya no estás a mi lado, ya no tengo tu saludo, tu risa, tus muecas, tus enojos, ya no tengo tus esencias; esas que me hicieron amarte perdidamente sin pensar en si este día llegaría. Pasan los días desde que el destino jugó en nuestra contra y cada minuto es aún peor. Siento, cada vez más, deseos de hundirme en algo que no me permita recordar tu ausencia y aún así, me siento valiente de estar logrando esto: algo de lo cual no me creía capaz.
Ahora mismo puedo recordar la vez primera que me diste una lección y de lo cual partí para nunca querer soltarte. Nos puedo recordar diciéndonos defectos para poder convertirnos en algo mejor. La aceptación y el entendimiento de cada uno de nuestros actos era lo admirable de todo. Y en este momento de tu ausencia, eso es lo que quiero retomar, quiero aceptar y entender este nuevo ciclo, quiero recordar y sonreír sin rencor, quiero guardarte como un tesoro que me llenó la vida y no como una bomba de gas que hiede mi corazón.
Aunque las cosas hayan cambiado y aunque hay una decepción de por medio, te recuerdo con paz y espero que algún día, la vida me permita volver a abrazarte tanto y tan fuerte donde te pueda hacer entender con ello, que ‘te extraño’.
Ya no duele leer esta carta, es más me hace sonreír ya que superamos todo lo feo y malo 💚
ResponderEliminar