domingo, 13 de octubre de 2013

Etiquetas y sociedad.

En la juventud es donde generalmente nos ubicamos en una subcultura y es cuando, las diferentes opiniones, nos desencajan de nuestra sociedad; que si me gusta el rock, soy satánico; que si bailo reggaeton, discrimino a la mujer; que si leo, soy un ñoño; que si no lo hago, con razón soy tan ignorante. Miles de dedos señalándonos constantemente, nadie esta a gusto con lo que hacemos. 
Estoy segura de que esta gente que no se cansa de juzgarme, lo hace por dos razones: Envidia y miedo. Son un conjunto de envidiosos que tienen miedo de que yo logre, lo que ellos no hicieron cuando tuvieron su oportunidad, entonces solo buscan una manera constante de oprimirme.

¿Cómo esperamos que la situación actual cambie, si no nos atrevemos a dejar de de ser manejados por los estereotipos?

Lo único que tristemente, estamos logrando con ponerle un sello a todo según su apariencia, es avanzar como reses en un mismo ciclo deprimente. Esa felicidad que se produce en nosotros, cuando nos sentimos identificados con algo y alguien en especial, lo arruinan la sociedad y sus etiquetas, que además de todo, solo las imponen negativamente. Un ejemplo muy atrevido de estereotipos es el amor según ellos: "La clase alta, separada de la clase baja. No se pueden enamorar, sus mundos son muy distintos". Por Dios, sus mundos están en sus cabezas, lo único distinto es cuantitativo, es el dinero; si se enamoraran sus mundos no son tan distintos. Dijo un hombre: "Lo que las ideologías dividen al hombre. . . El amor con sus hilos los une en su nombre".

Dejarnos manipular por lo que dicen los demás  es volvernos títeres de su miseria. No es justo, nos están desapareciendo nuestros sueños y anhelos, porque según ellos estamos en una nube y hay que aterrizar. Nos tratan como una pelota: lo único que nos da dirección es un golpe;  para sin embargo llegar siempre a la mima conclusión: Así hagamos lo que unos quieren, el resto estará juzgando, y así, desde cualquier perspectiva que lo miremos.

Oigan, para todos esos que no se encargan de su vida propia y solo buscan ponerle  un pseudo-nombre a nuestra identidad, les digo con mucho respeto (lo que a ustedes les falta): Cuando se basan en estereotipos (generalidad) sus argumentos pierden validez, tendemos a creerlo solo porque son mayoría, pero saben que es eso, sus frustraciones del pasado; mal por ustedes que no pudieron, ahora déjenme yo construyo mi presente según mis sueños, para que así, cuando se vuelva pasado, pueda estar orgullosa de lo que hice, así nadie estuviera de acuerdo y que ustedes mismos, los que me señalaron, me lleguen a aplaudir.


"No olvides, ahora es algo menos lo que ignoras".

1 comentario:

  1. Me parece Excelente que No te dejes llevar por esa mediocridad que abunda alrededor Siempre se tu misma y llegaras lejos.

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