jueves, 6 de febrero de 2014

Cuello ortopédico.

Todos deberíamos nacer accediendo a este utensilio. Que se volviera de éste una costumbre de la cultura mundial, como cuando se nos enseña a hablar y caminar, que se nos enseñe la habilidad de mantener la frente en alto.

Les ofrezco este producto de uso imaginario con un  excelente precio, al alcance de ustedes, por el modesto valor de la autoestima. No entiendo porque agachar la cabeza si tus caminos están en frente no allá abajo.

En lo que en mi concierne agachar la cabeza es sinónimo de rendirse, de humillarse, de dar a entender que están por encima tuyo. Pero se nos olvida que todos estamos hechos del mismo polvo, del mismo chasquido de dedos, o lo que sea; nadie tiene átomos mas grandes. Entonces, si somos iguales por que dar la opción de que piensen que te pueden manejar o pisotear.

Frente en alto,  eso mejora tu columna, te da presencia; si eres un abogado en formación, empieza a creértelas desde ya, si eres un bailarín, tu cuerpo es el producto, entonces, cabeza erguida y mirada directo a los ojos. Siéntete a la misma altura del mundo, eres igual de impresionante a todos, olvida lo que hayan dicho los envidiosos. Recuerda, si bajas la cabeza, se te nota la caspa; y si la subes en exceso, ¡¡¡Se te ven los pelos de la nariz!!! Así que, haz una balanza, no intentes convencer con lástima ni con mucho ego, convence con las ventanas del alma.